Dietas
vegetarianas
Si usted es
vegetariana, puede continuar con su dieta durante el embarazo, pero
deberá planear las comidas con cuidado para garantizar que obtiene los
nutrientes que usted y el bebé necesitan. Si su dieta incluye pescado,
pollo, leche, queso y huevos, le será más fácil balancear los nutrientes
diarios.
Si usted es vegetariana, asegúrese de consumir la cantidad
necesaria de proteínas. También puede necesitar suplementos, como
vitamina B12 y vitamina D. esto le ayudará a obtener todos
los nutrientes que tanto usted como el bebé requieren.
Intolerancia a
la lactosa
La leche y los
productos lácteos son las mejores fuentes de calcio en la dieta. Sin
embargo, algunas mujeres tienen síntomas tales como meteorismo (o
abogatamiento), diarrea, flatulencia, e indigestión después de ingerir
leche o productos lácteos. Esto se conoce como intolerancia a la
lactosa.
Si usted está embarazada y tiene intolerancia a la lactosa,
asegúrese de consumir suficiente calcio. Si usted no obtiene suficiente
calcio de otros alimentos,
hable con el medico o la dietista, para que le prescriba suplementos. El
calcio se encuentra también en el queso, el yogurt, las sardinas, el
salmón con espinacas, el jugo de naranja fortificado, y las espinacas.
Mercurio
El pescado es un
componente importante de una dieta adecuada. Sin embargo, las mujeres
embarazadas, las que planean embarazarse o las que están amamantando al
bebé no deben comer tiburón (shark), pez espada (swordfish), lofotáfilo
o azulejo (tilefish), ni caballa gigante (king mackerel). Estos pescados
contienen grandes cantidades de un tipo de mercurio que puede ser nocivo
para el feto y ocasionarle lesiones cerebrales o del sistema nervioso.
Las mujeres que están embarazadas o planean quedar embarazadas, pueden
ingerir sin problemas
Listeriosis
La listeriosis
es una enfermedad causada por una bacteria que se encuentra en ciertos
alimentos. Los alimentos con más probabilidades de tenerla son la leche
sin pasterizar, el queso fresco, las verduras crudas, y los mariscos.
Los síntomas se presentan varias semanas después de haberse expuesto a
la bacteria. Puede incluir fiebre, escalofríos, dolores musculares, y de
espalda. También puede no presentarse ningún síntoma. Cuando una mujer
embarazada se infecta, la enfermedad puede causarle graves problemas al
feto o provocar un aborto espontáneo o la muerte fetal.
Dado que los
síntomas de la listeriosis son similares a los de la influenza, no
siempre se descubre. Si usted tiene fiebre o un malestar parecido a la
influenza, le pueden tomar muestras de la vagina, el cuello uterino y la
sangre para examinarlas. Si se encuentra la bacteria, usted y el bebé
pueden ser tratados con antibióticos. Si existe la posibilidad de que el
recién nacido esté infectado, también puede hacerle un análisis y
tratamiento.
Para evitar listeriosis, lave todas las frutas y verduras frescas
antes de utilizarlas. Mientras esta embarazada no consuma:
Asegúrese de
lavarse las manos, así como cualquier utensilio, los mostradores o las
tablas de cortar que hayan estado en contacto con carnes crudas.