Al
igual que con cualquier cirugía mayor, la cesárea implica riesgos. Estos
problemas ocurren en un pequeño número de mujeres y generalmente el
tratamiento requerido es sencillo:
Después del parto
Si está despierta durante la cirugía, probablemente
podrá tener a su bebé en brazos inmediatamente. La llevarán a una sala
de recuperación o directamente a su habitación. Se vigilará con
regularidad su tensión arterial, frecuencia del pulso, frecuencia
respiratoria y abdomen.
Si desea amamantar, asegúrese de indicarlo al médico.
El hecho de tener una cesárea no significa que no podrá amamantar a su
bebé. Debería poder amamantar inmediatamente.
Quizás necesite guardar cama por un tiempo corto. Las
primeras veces que se levante de la cama, pida ayuda a una enfermera o a
otro adulto.
Poco después de la cirugía se retirará el catéter de
la vejiga. Usted recibirá líquidos intravenosos después del
alumbramiento, hasta que pueda comer y beber. Los primeros días sentirá
dolor en la incisión abdominal. Su médico puede recetarle medicamentos
para el dolor que puede tomar cuando pase el efecto de la anestesia. Hay
muchas maneras de controlar el dolor. Hable con su médico acerca de las
opciones.
La hospitalización después de una cesárea
generalmente es de 2 a 4 días. La duración de la hospitalización
dependerá de la razón por la cual se realizó la cesárea y del tiempo que
requiera su cuerpo para recuperarse. Cuando regrese a casa puede
necesitar cuidado especial y limitar sus actividades.
Cuando regrese a casa
El proceso de cicatrización del abdomen requiere
varias semanas. Mientras se recupera, es posible que tenga:
Para evitar una infección, durante varias semanas
después de la cesárea usted no debe colocar nada en la vagina ni tener
relaciones sexuales. Deje que transcurra algo de tiempo para permitir el
proceso de cicatrización antes de realizar actividades físicas vigorosas.
Llame a su médico si tiene fiebre, sangra mucho, o si el dolor empeora.
Por último...